La Coordinación de Núcleos Comunistas reconoce y valora las movilizaciones de los transportistas asalariados, autónomos y de la pequeña empresa como expresión legitima de la protesta popular ante el encarecimiento brutal de los combustibles. Su exigencia al Gobierno, a través de la huelga, de que tome medidas para resolver un problema que está sufriendo toda la sociedad porque afecta a la producción y distribución de alimentos y bienes esenciales de consumo, es un primer acto de protesta ante el grave y rápido deterioro de las condiciones de vida de las clases populares, que venía ya agudizándose desde hace tiempo.

La farsa de la atribución del encarecimiento “a Putin”, machaconamente repetida desde el Gobierno y reproducida hasta la saciedad por los medios de comunicación, es el comodín de moda que releva al del “Covid” como excusa de la crisis capitalista. Los Gobiernos de la UE, desde Alemania hasta España, lejos de defender los intereses de sus pueblos, se han sometido de forma suicida a las órdenes de EEUU, renunciando una vez más a cualquier tipo de soberanía. La imposición de sanciones a Rusia obedece estrictamente a los intereses estadounidenses para colocar en la UE sus propios combustibles extraídos mediante “fracking”, más caros y de peor calidad, y revitalizando a través de la OTAN su control sobre la UE.

La clase obrera y los sectores populares de nuestros pueblos deben identificar claramente que son las políticas belicistas de la OTAN y las sanciones de EEUU y de los Gobiernos de la UE a Rusia las causantes de la carestía de la vida, de la paralización de importaciones y exportaciones – que hunden a las empresas productivas y a pequeños y medianos agricultores y ganaderos – así como del recorte de salarios, pensiones y servicios públicos que ya anuncian como consecuencia del importante aumento de los gastos militares.

¿A qué responde asignar un creciente presupuesto para la guerra contribuyendo así a recrudecer en Ucrania una situación de guerra civil preexistente, soslayando las necesidades de las clases populares, en un contexto de crisis económica que se quiere ocultar y que provoca situaciones de pobreza cada vez más extrema y mayor exclusión social, mientras siguen concentrándose enormes ganancias en cada vez menos manos?

En esta crisis capitalista, el grupo de gigantes tecnológicos, las llamadas GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Appel, Microsoft), ha multiplicado sus ganancias como consecuencia de las políticas adoptadas durante la pandemia, al tiempo que incrementaban la precarización de la clase obrera y la destrucción de autónomos y pequeñas empresas para apropiarse de su cuota de mercado. No podemos olvidar que esa misma oligarquía es la que controla, a través de los grandes Fondos de Inversión, las grandes multinacionales, incluidas las empresas armamentísticas, energéticas, farmacéuticas y los grandes medios de comunicación. Esa enorme concentración de poder económico es utilizada – en el marco del «Gran Reinicio» que la oligarquía mundial está implementando – tanto para someter a los gobiernos a sus dictados – mediante el soborno generalizado – como para intentar imponer a una población que ve hundirse sus condiciones de vida – un discurso único engrasado por la censura y la represión para neutralizar previsibles explosiones sociales.

La CNC denuncia al coro de las plañideras sindicales y de los políticos profesionales de la izquierda institucional que, intentando ocultar su responsabilidad directa en la liquidación de derechos laborales y sociales y de los medios de subsistencia de la población trabajadora, intenta hacer creer que el responsable es «Putin». Así mismo, cuando el gobierno «progresista» repite como un mantra que las legítimas protestas populares están instigadas por Vox, no hace más que tratar de encubrir su responsabilidad en el crecimiento de una extrema derecha que se alimenta precisamente de las terribles consecuencias de su sometimiento a los intereses del gran capital y del imperialismo belicista de la UE y de EEUU.

El último paso en esa dirección ha sido el anuncio del Gobierno de reconocer a Marruecos su dominio sobre el Sahara. La traición intolerable a los derechos del pueblo saharahui, instalándose directamente en las posiciones de la dictadura franquista, es una muestra más de su vasallaje ante las presiones de EEUU. Esta decisión, al mismo tiempo, contribuye directamente al enfrentamiento con Argelia – país que suministra el 40% del gas que utilizamos – echando leña al fuego a una situación explosiva de encarecimiento de la energía.

La CNC ante esta grave situación, que no hará sino intensificarse, considera indispensable que el análisis de las causas reales y de los responsables directos del sufrimiento que se abate sobre las clases populares se conozca y se extienda. Es imprescindible que la clase obrera y nuestro pueblo fortalezcan su organización y su legítima lucha contra la carestía de la vida, vinculándola con la necesidad de enfrentar la escalada militarista y la dictadura de la burguesía que, a través de la UE y la OTAN, están dispuestos a aniquilar nuestras vidas.

Sólo el poder de la clase obrera, es decir el socialismo, es capaz de situar al ser humano en el centro de los objetivos sociales y de dar respuesta a sus necesidades.

¡La organización y la lucha, más que nunca, son el único camino!

¡Socialismo o barbarie!

24 de marzo de 2022